Lectura de poemas de Antonio Machado en el día de Sant Jordi y del libro en el Hotel Majestic del Paseo de Gracia de Barcelona (23 de abril de 2014)


Santiago Montobbio lee poemas de Antonio Machado
en el balcón del Hotel Majestic de Barcelona.
Foto: Klaas Wijnsma



El 23 de abril, día del libro y diada de Sant Jordi en Cataluña, se realizó una lectura de poemas de Antonio Machado desde el balcón situado encima de la entrada del Hotel Majestic, en el Paseo de Gracia de Barcelona. En este hotel se alojó Machado al llegar a Barcelona.

Santiago Montobbio fue invitado a participar en esta lectura por su compañera de la UNED y organizadora del acto, Monique Alonso, quien es una gran estudiosa y especialista en Antonio Machado, así como la creadora de la Fundación Antonio Machado de Colliure. Monique Alonso ha publicado recientemente el libro Antonio Machado, el largo peregrinar hacia la mar, dedicado a los últimos años y el exilio del poeta, y del que se efectuó una presentación en el Hotel Majestic el 22 de enero de 2014, justo el día en que se cumplían 75 años de la llegada de Antonio Machado a Barcelona y a este hotel. Hay una placa en el mismo que así lo recuerda.

Santiago Montobbio seleccionó un conjunto de poemas de Antonio Machado para leerlos desde el balcón del Hotel Majestic el 23 de abril. Éstos son los poemas que se pudieron escuchar en la voz del poeta en el Paseo de Gracia:




                          III   


   La plaza y los naranjos encendidos
con sus frutas redondas y risueñas.
   Tumulto de pequeños colegiales
que, al salir en desorden de la escuela,
llenan el aire de la plaza en sombra
con la algazara de sus voces nuevas.
   ¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
¡Y algo de nuestro ayer, que todavía
vemos vagar por estas calles viejas! 


                        VII

   El limonero lánguido suspende
una pálida rama polvorienta
sobre el encanto de la fuente limpia,
y allá en el fondo sueñan 
los frutos de oro…
                     Es una tarde clara,
casi de primavera,
tibia tarde de marzo
que el hálito de abril cercano lleva;
y estoy solo, en el patio silencioso,
buscando una ilusión cándida y vieja:
alguna sombra sobre el blanco muro,
algún recuerdo, en el pretil de piedra
de la fuente dormido, o, en el aire,
algún vagar de túnica ligera.
   En el ambiente de la tarde flota
ese aroma de ausencia,
que dice al alma luminosa: nunca,
y al corazón: espera.
   Ese aroma que evoca los fantasmas
de las fragancias vírgenes y muertas.
   Sí, te recuerdo, tarde alegra y clara,
casi de primavera, 
tarde sin flores, cuando me traías
el buen perfume de la hierbabuena,
y de la buena albahaca,
que tenía mi madre en sus macetas.
   Que tú me viste hundir mis manos puras 
en el agua serena,
para alcanzar los frutos encantados 
que hoy en el fondo de la fuente sueñan.
   Sí, te conozco, tarde alegre y clara,
casi de primavera.


                        IX

      ORILLAS DEL DUERO

   Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario.
Girando en torno a la torre y el caserón solitario,
ya las golondrinas chillan. Pasaron del blanco invierno, 
de nevascas y ventiscas los rudos soplos de infierno. 
                           Es una tibia mañana.
El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana.
   Pasados los verdes pinos, 
casi azules, primavera
se ve brotar en los finos
chopos de la carretera
y del río. El Duero corre, terso y mudo, mansamente.
El campo parece, más que joven, adolescente.
   Entre las hierbas alguna humilde flor ha nacido,
azul o blanca. ¡Belleza del campo apenas florido,
y mística primavera!
   ¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera,
espuma de la montaña
ante la azul lejanía, 
sol del día, claro día!
¡Hermosa tierra de España!


                       X


   A la desierta plaza
conduce un laberinto de callejas.
A un lado, el viejo paredón sombrío
de una ruinosa iglesia;
a otro lado, la tapia blanquecina
de un huerto de cipreses y palmeras,
y, frente a mí, la casa,
y en la casa la reja
ante el cristal que levemente empaña
su figurilla plácida y risueña.
Me apartaré. No quiero
llamar a tu ventana… Primavera 
viene –su veste blanca
flota en el aire de la plaza muerta-;
viene a encender las rosas
rojas de tus rosales… Quiero verla…


                       XV


   La calle en sombra. Ocultan los altos caserones
el sol que muere; hay ecos de luz en los balcones.
   ¿No ves, en el encanto del mirador florido, 
el óvalo rosado de un rostro conocido?
         La imagen, tras el vidrio de equívoco reflejo, 
surge o se apaga como daguerrotipo viejo.
   Suena en la calle sólo el ruido de tu paso;
se extinguen lentamente los ecos del ocaso.
¡Oh, angustia! Pesa y duele el corazón… ¿Es ella?
No puede ser… Camina… En el azul la estrella.


                      XVI


Siempre fugitiva y siempre
cerca de mí, en negro manto
mal cubierto el desdeñoso
gesto de tu rostro pálido.
No sé adónde vas, ni dónde
tu virgen belleza tálamo
busca en la noche. No sé
qué sueños cierran tus párpados, 
ni de quien haya entreabierto
tu lecho inhospitalario
…………………………………
Detén el paso, belleza
esquiva, detén el paso.
   Besar quisiera la amarga,
amarga flor de tus labios. 


                       XXX


   Algunos lienzos del recuerdo tienen
luz de jardín y soledad de campo;
la placidez del sueño
en el paisaje familiar soñado.
   Otros guardan las fiestas
de días aun lejanos;
figurillas sutiles
que pone un titerero en su retablo…
……………………………………..
   Ante el balcón florido,
está la cita de un amor amargo.
   Brilla la tarde en el resol bermejo…
La hiedra efunde de los muros blancos…
   A la revuelta de una calle en sombra
un fantasma irrisorio besa un nardo.


                      XXXI


   Crece en la plaza en sombra
el musgo, y en la piedra vieja y santa
de la Iglesia. En el atrio hay un mendigo…
Más vieja que la iglesia tiene el alma.
   Sube muy lento, en las mañanas frías,
por la marmórea grada,
hasta un rincón de piedra… Allí aparece
su mano seca entre la rota capa.
   Con las órbitas huecas de sus ojos
ha visto cómo pasan
las blancas sombras, en los claros días,
las blancas sombras de las horas santas.


                     XXXII


Las ascuas de un crepúsculo morado
detrás del negro cipresal humean…
En la glorieta en sombra está la fuente
con su alado y desnudo Amor de piedra,
que sueña mudo. En la marmórea taza
reposa el agua muerta.


                    XXXIV


   Me dijo un alba de la primavera:
Yo florecí en tu corazón sombrío
ha muchos años, caminante viejo
que no cortas las flores del camino.
   Tu corazón de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?
   Respondí a la mañana:
Sólo tienen cristal los sueños míos.
Yo no conozco el hada de mis sueños;
no sé si está mi corazón florido.
   Pero si aguardas la mañana pura
que ha de romper el vaso cristalino,
quizás el hada te dará tus rosas,
mi corazón tus lirios.


Santiago Montobbio y Klaas Wijnsma, traductor de su poesía al holandés,
ante la placa conmemorativa de la estancia de Antonio Machado
en el Hotel Majestic de Barcelona. :: Foto: Karin Kwa


Estampa relativa a mis tardes de domingo en holandés. Traducción y voz de Klaas Wijnsma



PRENTJE VAN MIJN ZONDAGMIDDAGEN

Ik weet best dat je heel veel van me houdt,
dat jij praat en liefhebt en praat
en dat ik, omdat ik daar weleens moe van word,
me soms verstrooid verstrik in woorden,
dat terwijl jij van me houdt en tegen me praat, ík slinks de kans benut
mijn hart door andere steden te laten dwalen
en hoewel ik in alle bescheidenheid geloof dat ik
bij sommige gelegenheden heb laten zien
over acteertalent te beschikken
ben ik bang dat dit soort innerlijke uitstapjes
jou gewoonlijk niet ontgaan.
Dus toen jij me gisteren opeens vroeg Wat moeten we?
moest ik afdalen van mijn wolk en ik antwoordde
doodserieus: 'Oppassen voor de hond'.
Daarna kreeg ik wel in de gaten dat jij bezorgd was,
dat je het misschien over de liefde had of over ons
en uiteraard ook dat ik ditmaal
op heterdaad was betrapt. Maar wat
wil je dat ik zeg: in het begin
gaat alles makkelijk, en aangezien
ik best weet dat jij heel veel van mij houdt,
en tot overmaat ik ook van jou,
is dat misschien wel het enige
wat we moeten doen -- denk je ook niet? --:
heel goed oppassen voor de hond.


ESTAMPA RELATIVA A MIS TARDES DE DOMINGO

Yo ya sé que me quieres muchísimo,
que tú hablas y amas y hablas
y que como eso a veces me fatiga
yo enredo despistado palabras,
que mientras tú me amas o me hablas(,) con malicia yo aprovecho
para hacer huir a mi corazón por más ciudades
y aunque modestamente creo que en ciertas ocasiones
he demostrado tener
para el teatro habilidades
mucho me temo que generalmente
este tipo de internas escapadas
no se te suelen pasar por alto.
Así cuando de pronto ayer dijiste ¿qué hacemos?
yo tuve que bajar del cielo para contestar
con cara de muy serio: "Cuidado con el perro".
Luego ya me di cuenta de que estabas preocupada,
que hablabas quizá de amor o de nosotros
y desde luego también de que esta vez
me agarraste in fraganti. Pero qué
quieres que te diga: las cosas
como salen bien es en su principio, y como
yo ya sé que tú me quieres muchísimo,
y que para colmo yo también te quiero,
entonces quizá sí que lo único
que debemos hacer es -¿no te parece?-
tener muchísimo cuidado con el perro.


(C) Santiago Montobbio
Ética confirmada, 1990

(C) Traducción Klaas Wijnsma






Ana Borderas entrevista a Santiago Montobbio en La Hora Extra (Cadena SER, 01/03/2014)

Foto: Anna Xalabarder

Ana Borderas ha entrevistado a Santiago Montobbio con motivo de la publicación de su libro Los soles por las noches esparcidos en La Hora Extra, informativo cultural de la Cadena SER que dirige y presenta. La periodista entrevistó también al poeta en este programa por la publicación de La poesía es un fondo de agua marina.

La entrevista a Santiago puede escucharse a partir del minuto 12:
La hora extra

Capítulo I, de Santiago Montobbio, en Galería Reptante, y El anarquista de las bengalas en La Torre del Silencio (2013)


Foto: Anna Xalabarder

El poema de Santiago Montobbio “Capítulo I”, de su libro Ética confirmada, es uno de los poemas seleccionados y leídos por Galería Reptante en el espacio que dedica a ello. En el mismo pueden escucharse otros poemas, como el célebre poema “Libertad” de Paul Éluard.

Señalamos también que a la pregunta ¿5 poemas inolvidables? que La Torre del Silencio realizó el 27 de julio de 2013 en su página de Facebook, Galería Reptante incluyó en su respuesta el poema “El anarquista de las bengalas”, de Santiago Montobbio.

En el orden que prefiera, de Santiago Montobbio, en Poemas robados, de Pepa Mas Gisbert (4 de Diciembre de 2012)

 

Foto: Anna Xalabarder



El poema de Santiago Montobbio “En el orden que prefiera”, de su libro Hospital de Inocentes, fue elegido por Pepa Mas Gisbert para ser uno de sus poemas robados, y así realizó una lectura del mismo en este espacio el 4 de diciembre de 2012. Pepa Mas Gisbert explica este espacio con estas palabras: “Poemas robados a ilustres y no tan conocidos poetas, sé que perdonarán mi delito. En la voz de Pepa Mas Gisbert”. Y pueden escucharse en su voz en este espacio poemas de Josefa Parra, José Asunción Silva, Mario Benedetti, Oliverio Girondo, Vicent Andrés Estellés, Rosario Castellanos, Juan Gelman.

Poesía de Santiago Montobbio en FusionArte Radio (México, Julio y Agosto de 2012).



El programa  mexicano FusionArte Radio tiene como objetivo explorar lo mejor de la comunidad cultural latina. En el segmento semanal Segundos Interpuestos, Enrique Andrade ha leído poemas de Santiago Montobbio en tres fechas sucesivas del año 2012: 24 de julio, 7  y 21 de agosto. 

Durante el programa radial del 24 de julio, el locutor define la vocación de Segundos Interpuestos, pues tuvo que interrumpirse durante algún tiempo, como un espacio dedicado a la poesía, "para conocer artistas latinoamericanos contemporáneos que han hecho trabajos muy impresionantes, muy buenos, y que al mezclarlos con música y oír el poema se hace una fusión muy interesante, por eso se llama Segundos Interpuestos, dos diferentes sonidos mezclados para producir uno nuevo”.

Segundos Interpuestos ha difundido la obra de otros escritores, como : Oliverio Girondo, Gabriela Mistral, José Martí, Leopoldo Marechal o Carlos Fuentes –de quien leyeron dos capítulos de una novela como homenaje en su fallecimiento-. Tras esta explicación se habla de la poesía de Santiago Montobbio, de su valor y significación, y también de la trayectoria y reconocimiento obtenido por el poeta;  de la publicación y difusión de su obra para culminar con la lectura  del poema “Mejor hubiera sido no haber ido”. 

El día 7 de agosto el locutor vuelve a explicar este espacio, y dice así que "explora la poesía, a los escritores latinos, más que nada disfrutar de esas pocas palabras que dicen mucho, esa es la principal cualidad de la poesía, que en pocos fragmentos puedes expresar lo que igual todo un libro no podría decir”. 
Tras esta nueva definición  del segmento, de nuevo se habla de la poesía de Santiago Montobbio, de la que se refieren diversas apreciaciones, como“Podías ver que en su poesía que había mucha sinceridad de parte del autor, se evidenciaba en cada palabra”, o  “A fin de cuentas, todos los artistas y los escritores siempre plasman eso en su poesía, sus vivencias a través de su existencia humana, pero en estas poesías de Santiago Montobbio puedes verlo y sentirlo muy claramente”.
 Y, antes de pasar a la lectura de dos poemas del poeta, “Capítulo I” y “Vida sentimental”, se invita y exhorta a conocer su poesía y adentrarse en ella de este modo: “Disfrútenlo, conéctense, busquen sus libros, busquen todos sus antecedentes, porque son poetas que tienen mucho que decirnos y pues como siempre decimos de la escritura se aprende demasiado”.

SM en FusionArte Radio. Segundos Interpuestos. México, 24 Julio 2012. 16:26-27:55
SM en FusionArte Radio. Segundos Interpuestos. México, 7 Agosto 2012. 20:40-31:10
SM en FusionArte Radio. Segundos Interpuestos. México, 21 Agosto 2012. 57:27-1:01:19

Sólo un nombre podría llevar la dedicatoria. Lectura de Klaas Wijnsma en el Círculo de Poetas de Deventer




El 28 de enero Klaas Wijnsma, traductor literario que vive en Deventer, en los Países Bajos, leyó su traducción de "Sólo un nombre podría llevar la dedicatoria" de Santiago Montobbio en el Círculo de Poetas de Deventer.

 Op dinsdag 28 januari heeft Klaas Wijnsma, literair vertaler uit Deventer, 'Slechts één naam zou in de opdracht kunnen prijken' voorgedragen in het Dichterscafé in Deventer, zijn vertaling van het gedicht 'Sólo un nombre podría llevar la dedicatoria' van de Barcelonese dichter Santiago Montobbio.


SLECHTS ÉÉN NAAM ZOU IN DE OPDRACHT KUNNEN PRIJKEN
Het was vrijwel als enige op zondag open en ik vermoed dat we
daarom zo'n onnoemelijk aantal middagen hebben doorgebracht
in het stedelijk aquarium dat ze nu aan het slopen zijn,
en ik herinner me dat we zodra we binnen waren
oom Alfons gingen begroeten die in een karper was veranderd,
die aardige karper die zó op hem leek dat we dachten
dat hij ons dan ook wel herkennen moest.
Het was een rare tijd waar ik het nu over heb
-- de moderne variant van parkeergarages
die ze geloof ik crèches noemen
was nog niet uitgevonden -- en als ik moeite deed
zou ik van morgens en middagen een gedetailleerde kaart kunnen schetsen
-- de kathedraal en de promenades, de kerst- en de boekenmarkt,
parken bij de autosnelweg en botsautootjes
of eindeloze musea: straten, rozen en schilderijen,
die waarschijnlijk mooier, maar ook
ietsje saaier dan die karper zijn --.
Maar dat interesseert me niet en dus doe ik geen moeite.
Want veel erger zijn de helse dagelijkse kleinigheden
die spatten maken op wat men een gezinsleven noemt,
om altijd maar als woeste jager verborgen thuis te zitten,
en de onverdraaglijk stompzinnige en hysterische rituelen
die ik om in leven te blijven
innerlijk al snel moest leren ontvluchten,
waar ik vaak aan denken moet en wat me altijd doet bedenken
dat er wellicht geen bovenmenselijker manier bestaat om de hemel te verwerven
noch een gewichtiger taak dan de schone taak van het moederschap,
en ook dat ik, wanneer ik dit bedenk, beter kan zwijgen
als ik niet wil eindigen de een na de andere aanstellerij te debiteren
en vooral niet in de overtuiging dat als het me ooit lukt
in een schilderij, een halve pagina of een andere
onmogelijke vorm van muziek of tijd
een zweem van mijn verwoeste leven weer te geven
er slechts één naam in de opdracht zou kunnen prijken.


SÓLO UN NOMBRE PODRÍA LLEVAR LA DEDICATORIA
Supongo que por ser casi lo único que estaba abierto los domingos
en el acuario municipal que están estos días derribando
habíamos pasado no sé qué desmesurado número tardes,
y recuerdo cómo sólo llegar nos dirigíamos
a saludar a tío Alfonso convertido en un besugo,
aquel besugo afable, exacto a él y que creíamos
que a la fuerza tenía ya que conocernos.
El tiempo del que hablo era entonces tan extraño
que aún no se habían inventado
esas modernas variantes de los parkings
que creo que se llaman guarderías, y si me esforzara
podría de mañanas y tardes trazar una prolija geografía
-la catedral y los paseos, la feria de belenes y de libros,
jardines cerca de las autopistas o autos de choque
o museos infinitos: calles, rosas y cuadros
probablemente más hermosos pero también
un poquitín más aburridos que el besugo-.
Pero no me interesa y entonces no me esfuerzo.
Porque más que eso son los pequeños y diarios infiernos
que salpican lo que se dice una vida de familia,
ese modo de estar siempre un cazador oculto y fiero en casa
y los insoportables ritos de la estupidez y de la histeria
de los que muy pronto tuve que aprender
a huir íntimamente, para seguir viviendo,
lo que siempre recuerdo y lo que me hace pensar siempre
que puede no haber modo más titánico de ganarse a pulso el cielo
ni oficio más gravoso que el buen oficio de ser madre
y pensar también que cuando pienso eso mejor es que me calle
si no quiero acabar enhebrando una con otra las cursilerías
y más que nada estar convencido de que si algún día consiguiera
cifrar en un cuadro, en media página o en cualquier otra
imposible forma del tiempo o de la música
alguna sombra de mi despedazada vida
sólo un nombre podría llevar la dedicatoria.

Hospital de Inocentes

(C) Santiago Montobbio
(C) Traducción: Klaas Wijnsma

Jorge Folch (1926-1948)


Jorge Folch
(1926-1948)

Había suficientes parras en tus párpados
para dormir al sol, si así te parecía:
yo sé que sabías eso y también que yo recorro
las mismas calles que cruzaste intentando
convertirlas en múltiple escenario de ti mismo,
las noches que volviste mosaico de ocios o de sueños,
antiguas piezas únicas hechas de alcantarillas dominadas,
de cementerios asaltados, un solo desierto o arco
tensado para extremar, para extremar en lo posible
y hasta el fin la vida. Y yo sé, yo te acompaño
o te conozco sabiendo sobre todo que quisiste
ser hijo de un pretor de Tarragona,
llamarte Creso Livio, nacer de una uva azul
y ser el sátiro y el mago y varios faunos
y que a través de extraños poemas sólo tuyos
conseguiste serlo antes que el agua
a los veintiún años te negara
la vida y las palabras. (No sabes cuántas veces
he repasado tus ojos y tus manos mientras
inútilmente buscaban salir de la cisterna
ni cómo he maldecido el por qué no pensaste
que había llovido demasiado).
Y aunque cuarenta años pasan como nada
cuarenta forman el estúpido espacio
que nos separa -cuarenta de tu alumbramiento
al mío, casi cuarenta de tu muerte a ahora.
Pero mentirá quien diga que no nos hemos conocido.
Porque más allá de las ciudades y la sangre,
de verso en verso alguna vez
se anula el tiempo -o quizá soy yo, que te recuerdo.

(C) Santiago Montobbio
Hospital de inocentes



Vedme: tengo ajustadas las mandíbulas,
y recta la nariz entre los ojos
de acero azul. Me llamo Creso Livio;
mi padre fue pretor de Tarragona
y era romana la robusta virgen
que le dió el mediodía de su vientre
y a mí la sangre blanca de sus pechos.
Superviviente soy de la patricia
raza de los felices; de la muerte
sé nada más que es, y sólo pido,
a su llegada, un buen telón de fondo.
Hay suficientes parras en mis párpados
para dormir al sol, si me parece.
Y no falta al afán de mi colmillo
- de mujer, de caballo o de ternera -
un pedazo de carne cada día.

(C) Jorge Folch
A los neuróticos

ESTER ABREU: A poética de Santiago Montobbio – Um poeta catalao (Hispanista, Revista electrónica de los Hispanistas de Brasil, Nº 55, Octubre-Noviembre-Diciembre 2013)

Academia Espírito-santense de Letras

La hispanista brasileña Ester Abreu Vieira de Oliveira ha publicado el estudio “A poética de Santiago Montobbio – Um poeta catalão” en el número 55 (Octubre-Noviembre-Diciembre 2013) de Hispanista, Revista electrónica de los Hispanistas de Brasil, fundada en abril de 2000 y en la que el poeta ha colaborado en diversas ocasiones y desde la que han difundido su poesía en Brasil, como de nuevo hacen ahora con la publicación de este estudio, que fue presentado ya como ponencia el 16 de octubre de 2012 en el XIV Congresso de Estudos Literários: Todos os poemas o poema PPGL-UFES. Puede leerse la Programación General del Congreso, publicada por la Universidade Federal do Espíritu Santo, y en ella la jornada en que Ester Abreu impartió esta ponencia y la sinopsis de la misma.

Ester Abreu ha realizado una valiosa labor de traducción y también de reflexión sobre la poesía de Santiago Montobbio desde hace muchos años, y es ejemplo y muestra de la acogida que la poesía del poeta ha tenido y tiene en Brasil. Santiago Montobbio fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Espírito-santense de Letras el 25 de septiembre de 2001, y Ester Abreu publicó traducciones de sus poemas en diversos números de la Revista da Academia Espírito-santense de Letras, como los de los años 2002 y 2004. Ester Abreu ha publicado traducciones del poeta en otros medios, como en Literatura, Revista do Escritor Brasileiro (Nº 27, Ano XIII, Fortaleza, Ceará, Brasil, julio/dezembro 2004), y también otros artículos dedicados a su obra, como el titulado “O correspondente espanhol da AEL: Santiago Montobbio” y que se publicó en el suplemento Pensar de A Gazeta de Vitória el sábado 14 de enero de 2012 (página 8 de Pensar).



Como muestra del interés creciente que despierta la poesía de Santiago Montobbio en Brasil puede también indicarse que dos poetas brasileños, Renata Bomfin y Jorge Elias Neto, publicaron en sus blogs, en marzo (Letra e fel) y abril (Jorge Elias) de 2013, algunos poemas del último libro del poeta, Los soles por las noches esparcidos, para anunciar su publicación.




Publicación de esta nota en el blog de la poeta brasileña Renata Bomfim, Letra e fel, Vitória, Brasil: Obra do poeta catalão Santiago Montobbio traduzida e estuda pela acadêmica da AFESL e da AEL Ester Abreu Vieira de Oliveira

Santiago Montobbio: Jorge Folch: a los neuróticos, o de cómo devolverle a un poeta sus poemas (El Ciervo, Noviembre 1987)

Foto: Anna Xalabarder

En el primer libro de Santiago Montobbio, Hospital de Inocentes, se incluye el poema “Jorge Folch”, dedicado a la memoria de este poeta, que, como indica el título del poema bajo su nombre, nació en 1926 y murió en 1948, a los 21 años. María Luisa Ordóñez en la lectura que ha publicado de este libro en el número 26 de Tonos Digital se refiere a este poema de Santiago Montobbio y al poeta al que lo dedica, Jorge Folch.

Cabe señalar que Santiago Montobbio realizó una edición de la obra de Jorge Folch, ya que publicó una selección de la misma, con presentación también a su cargo, en la sección pliego de poesía del número 441 de la barcelonesa revista El Ciervo, en noviembre de 1987. El fondo bibliográfico de El Ciervo está digitalizado en Estados Unidos, en JSTOR, y puede por ello accederse a esta presentación y selección de la obra de Jorge Folch que realizó Santiago Montobbio en el pliego de poesía de este número.

Santiago Montobbio escribió el poema “Jorge Folch”, incluido en Hospital de Inocentes, de cuya publicación se cumplen ahora 25 años, de modo contemporáneo a la realización de esta edición de su obra, en otoño de 1987, como los demás poemas de la última sección de su primer libro, “Dramatis Personae”, en la que está incluido. Lo reproducimos aquí de la página 52 del mismo, tal y como en él se editó.


María Luisa Ordóñez: Una lectura in progress de Hospital de Inocentes de Santiago Montobbio (Tonos Digital, Enero 2014)

Foto: Anna Xalabarder

Se ha publicado esta lectura  de la profesora de la UNED María Luisa Ordóñez sobre el primer libro del poeta Santiago Montobbio, Hospital de Inocentes, en el número 26, correspondiente a Enero de 2014, de Tonos Digital, Revista Electrónica de Estudios Filológicos, de la Universidad de Murcia.
María Luisa Ordóñez es una gran conocedora de la obra del poeta, y ha publicado diversos artículos sobre sus conferencias e intervenciones en Revue d’art et littérature, musique, y ahora publica esta lectura de su primer libro, cuyo valor fue destacado de modo espontáneo por los testimonios de ilustres escritores, como Juan Carlos Onetti, Ernesto Sabato, Miguel Delibes, Camilo José Cela, Carmen Martín Gaite, José Ángel Valente, entre otros. Hospital de Inocentes se publicó en enero de 1989, por lo que ahora se cumplen 25 años de su publicación; coincidiendo con este aniversario,  la profesora María Luisa Ordóñez nos permite acercarnos de nuevo a él con esta lectura in progress del mismo que se ha publicado en Tonos Digital:

Santiago Montobbio: Europa: un café nunca está lejos (París, 1999)

Foto: Anna Xalabarder


Revue d’art et littérature, musique ha publicado la intervención de Santiago Montobbio en la Maison de l’Europe de Paris el 25 de marzo de 1999, titulada “Europa: un café nunca está lejos” y que realizó dentro de la mesa redonda “L’Europe vue par des écrivains”. Este acto estuvo organizado por la Association pour le Rayonnement des Langues Européenes (ARLE), de Neuilly-sur-Seine, cuyo comité de honor presidía Simone Veil y de la cual Santiago Montobbio era el vice-presidente de España. Las palabras del poeta se publicaron el año 2000 en la revista de ARLE, Europe Plurilingue, que publicaban las Éditions Université Paris 8 y de la que el poeta era corresponsal en Barcelona. Esta intervención en la Maison de l’Europe de París se reprodujo en Cuadernos Cervantes de la Lengua Española (Madrid) en el año 2003, y el día 5 de enero la ha publicado esta revista de la editorial francesa Le Chasseur ábstrait éditeur, junto a “La palabra del mar”, la conferencia que Santiago Montobbio impartió en Amics de la UNESCO de Barcelona el 18 de octubre de 2012, y en la que se refirió a esta intervención en la Maison de l’Europe de París en 1999.

Asimismo, y con igual fecha, Revue d’art et littérature, musique ha publicado el texto del poeta peruano afincado en París Porfirio Mamani-Macedo titulado “Poética de Santiago Montobbio en El téologo disidente”, escrito como comentario al libro Le théologien dissident, publicado en Francia en 2008 en Éditions Atelier La Feugraie y que contiene una antología de la poesía de juventud de Santiago Montobbio en traducción al francés de Jean-Luc Breton. Este artículo se publicó en el número 38 de la revista Cultura de Veracruz, de Veracruz, México, en diciembre de 2008, junto a una selección de los poemas que se incluían en este libro, en su idioma original.

Jean-Luc Breton ha publicado en la revista belga Traversées un artículo sobre la conferencia que dio Santiago Montobbio en Amics de la UNESCO de Barcelona el 24 de octubre de 2013, titulada “Sólo la derrota puede llegar a tener forma de plaza”  y que se publicó en la Revista de Cultura Babab de Madrid, y en la que se refiere a la intervención que el poeta realizó en la Maison de l’Europe de Paris, sobre la que él publicó un comentario cuando se publicó en la revista Europe Plurilingue de París el año 2000.

Grabación del Homenaje a Felisberto Hernández en Casa de América de Madrid el 13 de enero de 2014


Intervención de Santiago Montobbio: de los minutos 41:27 a 1:00



Fuente: Casa de América

Homenaje a Felisberto Hernández con motivo del 50 aniversario de su muerte, el próximo 13 de enero de 2014.

El 13 de enero de 1964, fallecía en Montevideo Felisberto Hernández, uno de los escritores más importantes y originales de la literatura contemporánea. Jules Supervielle, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Italo Calvino, por citar a algunos autores, han subrayado en más de una oportunidad el interés que tuvo para ellos la obra de Felisberto Hernández. Carlos Fuentes lo situaba, junto con Juan Carlos Onetti y Horacio Quiroga, como iniciador de la nueva literatura latinoamericana. Italo Calvino hizo publicar una gran parte de sus cuentos en Italia, prologó esa edición y lo reconoció, en una encuesta del diario parisino Le Monde, como el escritor fantástico que más le interesaba entre todos los del siglo XX.

Sin embargo, Felisberto Hernández no tuvo en vida el reconocimiento que habría merecido. En 1960, aún quedaban, en los depósitos de la editorial Sudamericana, en Buenos Aires, cientos de ejemplares de uno de sus libros más importantes, Nadie encendía las lámparas, publicado por esa casa editora en 1947. Él solía decir que sólo se le reconocería cincuenta años después de su muerte. Esa fecha ha llegado. Por eso, hemos querido rendirle este homenaje. Para cumplir con su palabra.

Participan:
-Blas Matamoro, escritor.
-Santiago Montobbio, poeta.
-Fabio Rodríguez Amaya, catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Bérgamo.
-Gabriel Saad, profesor honorario de Literatura Comparada de la Sorbona.

Fecha: 13 de enero de 2014.
Hora: 19.00.
Entrada libre hasta completar aforo.

 Fotos. Casa de América






Mejor hubiera sido no haber ido, en holandés. Traducción y voz de Klaas Wijnsma



WE HADDEN BETER NIET KUNNEN GAAN

Omdat ik geen kleding of glimlach had om mijn leegte te verhullen
en vergeten was hoe je met bubbeldrankjes hoort te proosten
en ook de geschiktste manier om je
van overtollige sigarettenas te ontdoen,
hadden we beter niet kunnen gaan.
Dat heb ik je meermaals gezegd, maar jij dresseerde woorden
die spraken van voorbije tijden met straten en rituelen
en nu je me gevonden had was je koppig,
deed je je best me op te trekken uit mijn verborgen
krochten.
               Ze hadden je mijn naam verteld,
wellicht ooit de jouwe, of misschien waren jullie vergeten
(wel vreemd, op dat moment) dat ik
al dood was. Jij dresseerde woorden,
liep plekken na met je ogen en je vingers.
Ik gaf toe. Maar ik kon me jou niet herinneren, wist niet
of we lakens, of afscheiden als ringen hadden gedeeld
of samen misschien ooit met leugens hadden ontbeten.
Ik – ik zeg het je maar – wist het echt niet meer,
en zo bedacht ik dat het van plaatsen altijd beter is
dat je er niet bent geweest.
                                         Maar je trok me op uit mijn krochten.
Het licht verblindde me niet, het was nog altijd piepklein.
Het feest waar je me mee naartoe nam was nog steeds een treurig feest.
Ik zei weinig en verschool me in de hoeken.
Jullie met lachregens bedekte lichamen
omhelsden en beten elkaar op een maatloos ritme,
en al snel begreep ik dat jullie geen naam hadden, dat jullie niets hadden
om ruzie over te maken en dat jullie elkaar niettemin
zonder mankeren tot het laatst toe bedekt zouden haten.
Omdat mijn gezicht altijd trilt
bij verlorenheid of fiasco’s
heb ik niemand gedag gezegd, en ik geloof dat zelfs jij niet hebt gemerkt
dat de eenzaamheid een droogbloem was
die iemand in de stilte
van mijn knoopsgat had gestoken.
 

MEJOR HUBIERA SIDO NO HABER IDO

Ya que no tenía ropas ni sonrisas con las que cubrir mi vacío,
y había olvidado también cómo debe brindarse con bebidas espumosas
y la más adecuada forma de deshacerse
de la ceniza inútil de un cigarrillo
mejor hubiera sido no haber ido.
Varias veces te lo dije, pero tú domaste palabras
que hablaban de pasados con calles y con ritos
y tras haberme encontrado fuiste terca
y te empeñaste en sacarme de mis pozos
escondidos.
                    Te habían dicho mi nombre,
quizá fue tuyo o tal vez os olvidastéis
(y es extraño, a estas alturas) de que yo
ya estaba muerto. Tú domaste palabras,
reseguías lugares con los ojos y los dedos.
Yo asentía. Mas no te recordaba, no sabía
si compartimos sábanas, adioses como anillos
y si quizá desayunamos algún día juntos las mentiras.
Yo –ya te digo- ni recordaba ni sabía,
y pensé así que a los sitios siempre es mejor
un no haber ido.
                         Pero me sacaste de los pozos.
No me cegó la luz, pues seguía siendo pequeñita.
El baile al que me llevaste seguía siendo un baile triste.
Hablé poco y me escondí por las esquinas.
Vuestros cuerpos disfrazados con la lluvia de las risas
se abrazaban y mordían al compás de ningún ritmo,
y en seguida supe que no teníais nombre, que no teníais nada
por lo que pelearos y que sin embargo os odiábais
con disfraces hasta el fin y sin remedio.
Como mi rostro siempre ha temblado
en las ausencias o fracasos
no dije adiós a nadie, y creo que ni tú te diste cuenta
de que la soledad era una flor seca
que alguien me había puesto
en el silencio de un ojal.

(C) Santiago Montobbio
(C) Traducción: Klaas Wijnsma

 

Participación de Santiago Montobbio en el Homenaje a Felisberto Hernández en Casa de América de Madrid el 13 de enero de 2014

Felisberto Hernández
Fuente:  Casa América

Homenaje a Felisberto Hernández con motivo del 50 aniversario de su muerte, el próximo 13 de enero de 2014.

El 13 de enero de 1964, fallecía en Montevideo Felisberto Hernández, uno de los escritores más importantes y originales de la literatura contemporánea. Jules Supervielle, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Italo Calvino, por citar a algunos autores, han subrayado en más de una oportunidad el interés que tuvo para ellos la obra de Felisberto Hernández. Carlos Fuentes lo situaba, junto con Juan Carlos Onetti y Horacio Quiroga, como iniciador de la nueva literatura latinoamericana. Italo Calvino hizo publicar una gran parte de sus cuentos en Italia, prologó esa edición y lo reconoció, en una encuesta del diario parisino Le Monde, como el escritor fantástico que más le interesaba entre todos los del siglo XX.

Sin embargo, Felisberto Hernández no tuvo en vida el reconocimiento que habría merecido. En 1960, aún quedaban, en los depósitos de la editorial Sudamericana, en Buenos Aires, cientos de ejemplares de uno de sus libros más importantes, Nadie encendía las lámparas, publicado por esa casa editora en 1947. Él solía decir que sólo se le reconocería cincuenta años después de su muerte. Esa fecha ha llegado. Por eso, hemos querido rendirle este homenaje. Para cumplir con su palabra.

Participan:
-Blas Matamoro, escritor.
-Santiago Montobbio, poeta.
-Fabio Rodríguez Amaya, catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Bérgamo.
-Gabriel Saad, profesor honorario de Literatura Comparada de la Sorbona.

Fecha: 13 de enero de 2014.
Hora: 19.00.
Entrada libre hasta completar aforo.


Anuncios del Homenaje a Felisberto Hernández

Asociación Colegial de Escritores de Cataluña

La Vanguardia

Santiago Montobbio: Palabras para Salvador Espriu

Salvador Espriu

Con motivo de la presentación del libro Sotto l’attonita freddezza di questi occhi (Sota la fredor parada d'aquests ulls), de Salvador Espriu, en el Istituto Italiano di Cultura di Barcellona, Santiago Montobbio ha escrito un texto que se ha publicado íntegro en Babab.com, Revista de Cultura.

En Palabras para Salvador Espriu, Santiago Montobbio hace un recorrido lleno de hallazgos de cultura por los paisajes de la lengua catalana y su afortunado encuentro con el italiano en este libro. Santiago es un develador de la riqueza de los textos de Espriu, un suscitador de asombro en el lector. 
"En las palabras encontramos", afirma el poeta al emprender entre palabras un viaje a los años en los que Espriu compuso su obra, al hacer referencias a los movimientos artísticos de las primeras décadas del siglo XX y al hacernos comprender que "en el arte más verdadero siempre está la poesía".

Palabras para Salvador Espriu, de Santiago Montobbio en Babab.com

La traductora Amaranta Sbardella, Gabriella Gavagnin y el poeta Santiago Montobbio  





Noticia de la conferencia y lectura de poemas de Santiago Montobbio en el Colegio Notarial de Cataluña publicada en la web de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña.

Foto: Col·legi de Notaris de Catalunya
Fuente: ACEC

El pasado 16 de diciembre, el poeta Santiago Montobbio impartió una conferencia sobre la poesía como descubrimiento y como vivencia y realizó una lectura de poemas de su libro Los soles por las noches esparcidos en el Col·legi de Notaris de Catalunya, en un acto organizado por su comisión de Cultura. El colegio posee el archivo notarial más importante de Europa –sólo puede decirse que el de Génova le supera en antigüedad– y cuenta con una exposición de documentos de altísimo nivel. Una muestra muy simbólica y significativa de la historia de Barcelona y de Catalunya, como un texto de Fernando el Católico, el contrato de compraventa de los terrenos de la Sagrada Família, el plano del Parc Güell con la firma de Gaudí o el testamento de Jacint Verdaguer, del mismo día de su muerte y en el que se encuentra su firma.

En este auditorio histórico, abrió el acto el tesorero del Col·legi, Joan Carles Farrés, que manifestó su satisfacción porque el poeta Santiago Montobbio fuera a impartir esta conferencia y se realizara este acto de cultura vinculado a la poesía en su entidad. Pasó la palabra a Eladi Crehuet, encargado de presentar al poeta. Crehuet manifestó que en Santiago Montobbio se dan y aúnan las dos formaciones –la jurídica y la literaria– y expresó diversas apreciaciones sobre su poesía y su valor y la estimación que merecía. Realizó también unas penetrantes observaciones sobre la poesía y la prosa, la poesía y la prosa, que hay en el arte y en la vida.

Santiago Montobbio manifestó su alegría y su agradecimiento por haber sido invitado a impartir esta conferencia y comentó que, como había señalado Eladi Crehuet, era un hombre de derecho además de un hombre de letras. De hecho, tenía una doble formación, ya que había cursado a la vez las carreras de Derecho y Filología Hispánica en la Universitat de Barcelona, y había ejercido las dos profesiones. Eso le permitía conocer muy bien la dimensión humanística que podía haber en el derecho y sus profesionales, y que un hombre de derecho es y podía ser un hombre de letras y de cultura.

Para indicar el carácter misterioso de la poesía, Montobbio se refirió a algunas observaciones que hizo Borges en las conferencias que dio en la Harvard University. Borges recordaba la afirmación de San Agustín sobre el tiempo (“Si no me preguntan qué es, lo sé. Si me preguntan qué es, no lo sé”) y decía que él pensaba lo mismo de la poesía. También recordó que Paul Valéry afirmaba en sus Cahiers que esta afirmación de San Agustín sobre el tiempo puede predicarse de cualquier cosa, pero que él estaba de acuerdo con Borges y la hermanaría con la poesía, que tiene este carácter misterioso e insondable, o inefable, como se dice de la palabra de los místicos.

A través de la lectura de los poemas, Santiago Montobbio abordó el posible sentido y la realidad que en poesía permite y constituye el título de este libro. La conciencia que esta poesía tiene de sí misma y manifiesta en los poemas, y que puede verse en la primera palabra de este libro: “Escribo”. Además, destacó los aspectos afirmativos que aparecen en este libro –la necesidad de amor y de música, la presencia de la infancia y la inocencia, y también su necesidad y el carácter santo del arte–, junto con otras constantes que también aparecen y retoman las de sus poemas de juventud, ya que en ellos también están la soledad, el miedo, el amor, la tristeza, la lluvia, el olvido y el gozo de vivir, quizá más manifiesto o expresado con mayor serenidad en estos poemas de madurez.

Santiago Montobbio concluyó que era un placer hablar en este colegio de Salvador Espriu, hijo de notario. A continuación, hubo un diálogo con los asistentes y, por último, Eladi Crehuet quiso preguntar al poeta dos cuestiones: la presencia de su familia y qué importancia había tenido su formación jurídica en su poesía. Crehuet señaló, al hacerle estas preguntas, que había poetas sin hogar, pero que era manifiesto que él era un poeta con hogar y con profesión.

Santiago Montobbio reafirmó la presencia muy íntima de se su familia en su obra y cómo pueden rastrearse diversos elementos en sus poemas que denotan su formación jurídica. Comentó que el lenguaje de la creación artística, a diferencia del usual y sólo informativo, es plurisignificativo y desarrolla –como indicó Jakobson– la función poética del lenguaje, en la que se incluía –como decían los formalistas rusos– la deformación creadora del escritor, que llevaba a la transgresión y vulneración de la norma.

Pero, a la vez que esto es así en cuanto al lenguaje que es propio de la creación literaria, sabía muy bien por familia y por su padre que el derecho es la vida y es cultura. Es una profesión ligada a la palabra y, en el caso de los notarios, a la escritura. Como refirió, la escritura tiene siempre también algo de notarial. Y que, en efecto, aunque en sus poemas haya un gran desamparo, era un poeta con hogar y profesió. Eladi Crehuet dijo al poeta que había contestado perfectamente, y el tesorero del Col·legi de Notaris de Catalunya dio por concluido el acto.




Santiago Montobbio

Santiago Montobbio
Foto: Anna Xalabarder

Volvió a escribir

después de 20 años de silencio. Entonces Ernesto Sábato, Miguel Delibes, Juan Carlos Onetti y Camilo José Cela describieron su poesía como honda, misteriosa, envidiable.
Es Santiago Montobbio (Barcelona, 1966) de esa estirpe de poetas que cosechan el misterio en la cotidianeidad, que se transportan con ligereza a ese otro lado donde está la sombra alumbrada y vuelve sembrado de palabras tan sencillas como poderosas, tan sobrenaturales como humanas.
(María García Esperón)